La transferencia de las bases de producción, la racionalización de los sistemas de información, la evolución de los mercados, la desaparición de fronteras, la evolución de la legislación, la protección ambiental y otras circunstancias, hacen necesaria la adaptación de nuestros flujos de trabajo en forma permanente. Estamos en el inicio de esta transformación que genera una gran cantidad de oportunidades de trabajo.